Los
conjuntos monumentales de las misiones jesuíticas se
encuentran protegidos parcialmente por legislaciones nacionales
y locales, tendiéndose en los últimos años
a perfeccionar los instrumentos legales que aseguren la adecuada
defensa de ese patrimonio.
La conciencia de los diversos países que poseen testimonios
de estas misiones ha llevado a la realización de diferentes
reuniones de técnicos y funcionarios con vistas a obtener
una coordinación entre los trabajos que se realicen para
el rescate de los conjuntos.
Con la colaboración de la UNESCO, a partir de 1.970 se
realizaron distintas reuniones buscando integrar un circuito
de turismo cultural e implementar la puesta en valor de la arquitectura
misionera.
En 1.977 se concluyó un informe del INTAL - BID, en el
que se formulaba un plan de desarrollo turístico en la
región de las Cataratas del Iguazú, las Misiones
y las zonas de influencia.
Los países fueron encarando al mismo tiempo, con recursos
nacionales y apoyo privado o de organismos internacionales,
trabajos de restauración y puesta en valor. Además,
se han creado museos y cierta infraestructura para el turismo
cultural, rescatando bienes muebles y otros testimonios de interés.
Ha sido preocupación de los organismos de los diversos
países ampliar esta recuperación patrimonial a
las evidencias culturales que existen en el territorio, tanto
en el plano arqueológico como etnográfico.
La Conferencia General de la UNESCO incluyó en su 2da.
reunión (1978) a las Misiones Jesuíticas de Guaraníes
entre aquellos conjuntos que debían preservarse por «la
importancia que tienen para la historia y la civilización
de toda la humanidad», e incorporadas a la Lista del Patrimonio
Mundial en el año 1984 (Bien Cultural C 291-275).
Las misiones de guaraníes han sido incorporadas al Decenio
Mundial para el Desarrollo Cultural de la UNESCO (1988-1997)
en abril 1994 a través del programa regional
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Misiones: camino hacia la integración,
que involucra a los países de Argentina, Brasil, Paraguay
y Uruguay. Asimismo, están incluidas en la Campaña
Internacional de Salvaguarda del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
En marzo de 1995 las misiones jesuíticas han sido incorporadas
en los acuerdos del Mercosur Cultural, constituyéndose
una comisión técnica regional al respecto.En la
Provincia de Misiones, Argentina, en la Reducción Jesuítica
de San Ignacio Miní, en el período 1940-1950,
se han realizado tareas de restauración y de mantenimiento
desde ese momento hasta nuestros días, y eventualmente
concretado otras tareas menores en Santa Ana, Santa María
la Mayor y Candelaria en la década del 80.
En el período 1992-1995, a través de Convenios
entre la Nación, la Provincia de Misiones y la Cooperación
Internacional (Gobierno de España, Gobierno de Alemania,
Universidad Federico II de Nápoles, Italia);
se constituyeron dos equipos técnicos multidisciplinarios
locales, se efectuaron estudios: históricos, arquitectónicos,
arqueológicos, medioambientales, geotécnicos,
socio-económicos, se desarrollaron proyectos de medidas
de protección y medidas de apoyo de infraestructura,
y se ejecutaron obras de cercado, provisión de energía
eléctrica, limpieza vegetación, apuntalamientos
preventivos y señalización en las Reducciones
Jesuíticas de Nuestra Señora de Loreto, Santa
Ana y Santa María La Mayor.
Como consecuencia de la última etapa transcurrida se
ha perfeccionado el acuerdo Nación-Provincia de Misiones
en lo atinente a la custodia y administración del patrimonio
jesuítico, constituído un solo equipo técnico
y resuelto elaborar un Plan Director que oriente las acciones
a desarrollar. Asimismo con el aporte de la UNESCO se han podido
desarrollar elementos de difusión del Patrimonio Jesuítico
(panelerías y CD de datos, imágenes y sonido). |